Explorando las lecturas dominicales y días especiales

Domingo, 15 de junio del 2003
Santísima Trinidad

 



Inicio
 
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Primera lectura

 
Deuteronomio 4:32-34, 39-40

 
Reflexión
 
¿Puedes imaginar  como sería tener diferentes dioses? Tendrías que pasar mucho tiempo y gastar muchos recursos para mentener todas las reglas y sacrificios requeridos. Eso era lo que pasaba con los israelitas ante de que Dios se revelara a sí mismo a Moisés. Ellos fueron los primeros en la historia en reconocer que hay un solo y verdadero Dios.

También nosotros tenemos "inscrito en nuestros corazones" que hay un solo Dios. Sin embargo, por medio de Jesús, hemos llegado a saber que en Dios hay tres divinas personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Esta es la verdad de nuestra fe que celebramos hoy.
Preguntas para dialogar
 
Los antepasados adoraban muchos dioses y con frecuencia hacían imágenes de oro o bronze de sus dioses. Ellos ofrecían sacrificios a esos ídolos y eran gobernados por ellos. ¿Cuáles son algunos de los ídolos que la gente ha creado en nuestra sociedad de hoy? ¿Qué tipo de sacrificios la gente ofrece a esos ídolos? ¿Por qué dejamos que esas cosas sean tan importantes que gobiernen nuestras vidas? ¿Por qué es importante conocer cualquier ídolo que tome el lugar de Dios en nuestras vidas?

¿En qué oraciones puedes pensar que honren las tres divinas personas en un Dios?

 

   
Segunda lectura

 
Romanos 8:14-17
 
Reflexión
 
Imagina tu felicidad al enterarte de que tú y toda tu familia ha sido adoptada por un gran rey que los amará y cuidará de ustedes eternamente. Algunas veces nos olvidamos de que en nuestro bautismo el Espíritu Santo nos hizo hijos de Dios, el rey del cielo y de la tierra. También somos herederos con Cristo de todas las bendiciones del Padre.

Igual que en nuestras propia familia, compartimos las bendiciones y los sufrimientos que vienen con ellas. Como Jesús, nuestro hermano, aceptamos los sufrimientos para ser glorificados un día con él. 
Preguntas para dialogar
 
Hay proverbio sueco que dice: "En cada persona hay un príncipe o princesa. Háblale y te escuchará". ¿Qué o quién te ayuda a recordar que eres hijo del rey del cielo? ¿Qué o quién te ayuda a tratar a los demás como hijos de Dios? ¿Cuáles son algunas de las consecuenciaa de olvidar la dignidad humana propia o ajena?

¿Qué "parecido de familia" te gustaría tener con tu hermano Jesús? ¿Por qué? ¿En qué te pareces ahora?

 

   
Evangelio

 
Mateo 28:16-20
 
Reflexión
 
Una buena familia es una bendición para compartir. En el evangelio de hoy, Jesús habla a sus discípulos y los anima a traer a otros a la familia cristiana. Ellos deben hacer discípulos en todas las naciones y bautizarlos "en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo". Ellos también deben enseñar a los nuevos miembros de la familia todo lo que Jesús les enseñó a ellos.

Somos llamados a esta misma misión. Jesús promete estar con nosotros siempre cuando compartimos nuestra fe en él.
Preguntas para dialogar
 
Comparte una historia  o haz una descripción de algo que "realmente te gusta de tu familia o parroquia". ¿Cuáles son algunas de las formas en que lo jóvenes pueden invitar a otros a compartir la vida de su familia parroquial? ¿Cómo pueden los jóvenes ayudar a mejorar en su familia parroquial?

¿Qué idee]as tienes acerca de cómo tu parroquia puede llegar a personas de otras naciones y culturas? ¿Cómo compartirás estas ideas?

 

   
Proclamando la fe/actividad

 

 
Hacienod una letamía
 
En la primera lectura, Moisés recuerda al pueblo las cosas maravillosas que Dios ha hecho por ellos.

Piensa en las buenas cosas que Dios ha hecho por ti y tu familia.  pregunta a tus padres que bendiciones han recibido.

Después haz una letanía de acción de gracias, nombra cada bendición que tu familia ha recibido de Dios.

Por ejemplo:
Porque nuestros abuelos llegaron sanos y salvos a este país desde _____________, te damos gracias Señor.

Decide cuando rezarás esta letanía con tu familia. Invita a tus abuelos, tíos y primos.



 

Escribir un quinteto
 
Un quinteto es una estrofa de cinco versos. En cada línea tiene un número específico de sílabas. Haz un quinteto sobre la Santísima Trinidad o la familia de Dios.

Mi Dios
________________
(dos sílabas)

Padre, Hijo
________________________
(cuatro síbabas)

y Espíritu Santo
_________________
(seis sílabas)

Te alabamos, oh Trinidad
_______________
(ocho sílabas)

Gran Dios
________________
dos sílabas

 

 

 

     

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