Explorando las lecturas dominicales y días especiales

[Domingo 26 de octubre del 2003
Trigésimo domingo del Tiempo Ordinario

 



Inicio
 
Jesús, hijo de David, ten compasión de mí.

Primera lectura

 
Jeremías 31:7-9

 
Reflexión
 
Las personas que predicen tiempos con problemas son llamadas frecuentemente “profetas de oscuridad y fatalidad”. Jeremías tenía que cumplir a veces esa función para los israelitas. Sin embargo, en la lectura de hoy, él asegura al pueblo de Dios que ellos serían liberados de su cautividad en Asiria. Su regreso sería como un nuevo éxodo del antiguo Egipto. Dios habla a través de Jeremías de un regreso triunfante y alegre.

Nuestro Dios es un Dios de libertad y salvación de la esclavitud en todas sus formas. No importa que lejos nos vayamos, él siempre estará ahí para recibirnos a través de la Iglesia y los sacramentos.
Preguntas para dialogar
 
¿En qué formas tenemos que ser mensajeros de malas noticias, o profetas de oscuridad y fatalidad para otros?

¿Cómo crees que se sentió Jeremías sobre la buena noticia que él predice en esta lectura?

Lee en voz alta cualquier línea que comunique los sentimientos del profeta.

¿Qué revela sobre la relación de Dios con los Isrealitas?

¿Cómo sabemos que este éxodo será diferente al primero?

De ser tú un israelita escuchando las palabras del profeta por primera vez ¿cuál línea te consolaría más?

¿En qué formas nos da consuelo Dios, cuando regresamos a él después de haberlo olvidado, incurrido en pecados o malas costumbres?

 

   
Segunda lectura

 
Hebreos 5:1-6.
 
Reflexión
 
En el tiempo del Antiguo Testamento el sumo sacerdote era elegido para servir como el representante del pueblo ante el Señor. El ofrecía sacrificios para limpiar los pecados del pueblo y también sus pecados. Sin embargo, Jesús era mejor que cualquier sumo sarcerdote escogido del clan de sacerdotes de Israel. Como Hijo de Dios, él no tiene igual.

Nos reunimos ante el sacrificio de Jesús cada vez que celebramos la eucaristía. El comprende nuestra debilidad humana porque la ha compartido. Pero él no se coloca por encima de nosotros, comparte su gloria con nosotros.
Preguntas para dialogar
 
Si pudieras hacerle una entrevista a un sacerdote joven acabado de ordenar, ¿qué le preguntarías sobre su vocación?

¿Qué tipo de preguntas tendrías para un sacerdote de mayor edad que ha servido en las parroquias por muchos años?

Si le preguntaras a ambos sacerdotes cómo sus feligreses le han ayudado y apoyado, ¿que crees que dirían?

¿Cómo piensas que Jesús, nuestro sumo sacerdote, quiere que compartamos en su sacrificio y gloria?

 

   
Evangelio

 
Marcos 10:46-52
 
Reflexión
 
Cuando a alguien se le llama la atención en medio de una multitud de personas, hay quienes dicen frecuentemente: “Deja de hacer ese espectáculo”. En la lectura de hoy, Bartimeo, un mendigo ciego, está molestando a la gente. Le está gritando a Jesús con tanta persistencia, que la gente se avergüenza de la exhibición pública de su necesidad. Tratan de callarlo, pero Bartimeo exclama: “¡Hijo de David ten compasión de mí!”. Cuando Jesús oye la súplica del mendigo le restaura la vista. El le dice a Bartimeo que su propia fe le curó.

Todos sufrimos de ceguera de una forma o otra porque fallamos en mirar a las cosas como Jesús. “Quiero ver”, debería ser nuestra oración diaria a él.
Preguntas para dialogar
 
¿Por qué piensas que le molestó tanto al gentío el comportamiento del mendigo?

¿Qué experiencia tienes de gente que se avergüenza por los que son extraños o diferentes?

¿Cómo responde Bartimeo a las quejas del gentío?

¿Cómo difiere la respuesta de Jesús a la de la multitud?

¿Por qué crees que Jesús curó a Bartimeo?

¿Cuáles son algunas de las influencias en nuestra sociedad que debilitan nuestra habilidad para ver como Jesús?

¿Cuáles son algunas de las formas de ceguera que tienen las personas de tu edad?

¿Cómo puedes mejorar tu vista espiritual?

 

   
Proclamando la fe/actividad

 

 
Ayudando a los libertadores
 
Jeremías se alegra en saber que Dios liberará a los israelitas de su cautividad en una tierra extraña. Ellos que lloran al partir, serán guiados y consolados.

Usa el internet o cualquir otro recurso disponible para encontrar información sobre el trabajo de las organizaciones que ayudan a liberar a los que sufren en el mundo de hoy. Decide como tu clase va a ayudar, en acción u oración, a uno de los grupos que aparecen en esta lista:



Catholic Relief Services

Amnesty International

Catholics Against Capital Punishment

 

Comprobando nuestra vista
 
Jesús quiere que todo su pueblo sea curado de la ceguera que no lo deja ver como él. Escoge un lugar tranquilo y realiza la prueba de la vista que se encuentra a continuación.

Contesta a cada pregunta con un círculo alrededor de “siempre”, “a veces” o “ casi nunca”

1. Cuando veo a alguien limitado físicamente, lo trato con respeto y lo ayudo.

Siempre A veces Casi nunca

2. Cuando veo a alguien en la escuela que no tiene amigos, le ofrezco mi amistad.

Siempre A veces Casi nunca

3. Cuando veo que un miembro de mi familia ha tenido un día malo hago lo posible para ayudarlo.

Siempre A veces Casi nunca

4. Cuando veo en las noticias que alguien, o un grupo, está sufriendo, rezo por ellos.

Siempre A veces Casi nunca

5. Cuando veo jóvenes que tienen todas las cosas materiales que quieren, recuerdo que las riquezas que valora Jesús no se encuentran en un tienda.

Siempre A veces Casi nunca

Revisa tus respuestas. Habla con Jesús sobre las formas en que quieres ver más claramente.

 


 

 

     

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